#BookReview x2 Culture Code & Leaders Eat Last

 

Como les conté la semana pasada, este es un tema que me parece fascinante y me he dedicado a estudiar todo lo que puedo.  El de hoy va a ser un post largo porque les voy a contar de 2 libros súper buenos que presentan diferentes #perspectivas del tema.  Ambos libros se consiguen en Librería Internacional.

Empiezo por The Culture Code de Daniel Coyle - en este libro, Coyle procura descifrar los secretos de los grupos altamente efectivos y lo que más me llama la atención es que desde las primeras páginas dice que la palabra cultura viene del latín cultus que significa cuidado - cuidar de alguien.

El autor define 3 habilidades que los líderes tienen que desarrollar dentro de los grupos para construir culturas exitosas. 1. Construir seguridad 2. Compartir vulnerabilidad y 3. Establecer un propósito.   Dice Coyle que cultura es un grupo de relaciones que trabajan por un objetivo común. Que la cultura no es algo que sos, sino algo que hacés.

1. Construir seguridad: Un buen líder es aquel que crea las condiciones para que su equipo trabaje, cree las mejores relaciones y se sienta seguro.  Los grupos exitosos sienten que pertenecen a algo mayor y crear ese sentido de pertenencia es fundamental. Se dice que biológicamente nuestro cerebro está siempre en la búsqueda de peligro y que cuando se logra crear cohesión entre los miembros  se empiezan a sentir más seguros y por ende pueden alcanzar mejores resultados.

Me pareció súper interesante que Coyle expone muchísimos ejemplos de cómo se construye la seguridad dentro de los grupos altamente exitosos y siempre se trata de pequeñas acciones que por sí solas no significan mucho pero que la suma y repetición de las mismas va construyendo esa seguridad de la que hablamos.

The Culture Code habla también sobre la importancia del proceso de contratación.  Las culturas altamente efectivas se toman muy en serio el proceso de contratación pero también los despidos, cuando una persona no calza o no le construye positivamente al grupo.

2. Compartir vulnerabilidad: La vulnerabilidad derriba barreras y construye relaciones más profundas.  La misma tiende a propiciar la confianza y la colaboración. Cuando un grupo es cohesivo, todos comparten sus fortalezas y también sus debilidades, trabajan juntos por completar los vacíos y eso los hace más fuertes porque actúan como uno.  Si uno falla, todos fallan. Si uno es exitoso, todos lo son.

Para un grupo, ser vulnerables los unos con otros es la única forma de volverse invulnerables.  La vulnerabilidad genera empatía, la empatía cohesión y la cohesión, efectividad.

Vulnerabilidad significa ser buenos escuchando.  En un equipo, quien tiene que mostrar vulnerabilidad de primero es el líder.  La vulnerabilidad del líder es su mayor fortaleza. La honestidad, es una de las características de la vulnerabilidad, evita malentendidos, crea claridad y propicia las conexiones.

3. Establecer un propósito:  Tener un propósito y hacerlo parte de la cultura, significa que los corazones y las mentes de todos y cada uno de los empleados de la compañía, saben en lo profundo de su ser como actuar para servir ese propósito.

Los grupos exitosos que cuentan con un propósito, invierten cantidades escandalosas de tiempo en contar su historia, en comunicar su por qué.   Contar una historia es la mejor forma de crear un modelo mental, por eso las historias son herramientas tan poderosas. Y esos modelos mentales se convierten en el norte de todos los miembros de la organización.

Es deber de los líderes hacer del propósito parte del lenguaje de la compañía.   De esta forma se crea un marco conceptual más grande, del que todos son parte cuando lo expresan.

Si tuviera que darles una sola frase para resumir este libro, esa sería que construir cultura se trata de buscar formas de crear pertenencia.

Foto por:   Adriana Ovares

Foto por: Adriana Ovares

 

El segundo libro del que les quiero contar es Leaders Eat Last de Simon Sinek.  En esta obra, el autor analiza por qué hay equipos que logran trabajar en conjunto mientras que otros no lo consiguen.   El libro habla mayoritariamente desde la posición del líder, pues es responsabilidad de ellos construir cultura.

La empatía es la mayor herramienta del líder.   Y desde ahí la escucha activa para saber lo que sus empleados tienen que decir.   El autor dice algo que es muy básico y eso es que la primera cosa que tiene que hacer un líder es tratar a su equipo como lo que son, PERSONAS, no números.   Construir ese ambiente donde los colaboradores se sienten cuidados y queridos será lo que haga que se sientan comprometidos al cien por ciento. Y cuando se sienten comprometidos, el trabajo se convierte en una fuente de orgullo.

Como ya lo decía el autor del libro anterior, en este caso Sinek confirma que al crear un sentido de pertenencia, de valores compartidos, de empatía, aumenta dramáticamente la confianza, la cooperación y la habilidad para resolver problemas.  Simon Sinek lo llama el Círculo de la Seguridad.

Sinek es un antropólogo cultural, pero en este libro hace un análisis químico impresionante.  Se estudia al ser humano desde su composición química y sus comportamientos de acuerdo con los químicos que viven dentro nuestro:  las endorfinas - encargadas de enmascarar el dolor físico. Se liberan cuando nos reímos. También está la dopamina, encargada de darnos la sensación de satisfacción cuando terminamos una tarea.

Cuando escribimos nuestras metas, las hacemos visibles, y cuando realizamos una y la tachamos, ese sentimiento de satisfacción es la dopamina.  Este es un sentimiento temporal, una vez que pasa vamos a querer más. Por eso la importancia no solo de escribir las metas sino también de hacerlas medibles, porque lo más claro que veamos nuestra meta, lo más posible que la consigamos.

Hay otras dos sustancias, la serotonina y la oxitocina.   La serotonina es la que nos hace sentir el orgullo. Lo que sentimos cuando nos damos cuenta que otras personas sienten respeto por nosotros, eso nos hace sentir fuertes y confiados.  Finalmente, la oxitocina que es el químico de la amistad, el amor y la confianza profunda, es la que nos hace ser sociales. La dopamina es gratificación instantánea pero la oxitocina es duradera.

Todo el estudio que hace Sinek a lo largo del libro relaciona las conductas humanas con el efecto de esas sustancias en nuestro cuerpo.   Por ejemplo, el autor dice que para el cerebro humano es más importante el sentido de pertenencia que el dinero. También afirma que liderazgo y autoridad no están relacionados, y que la responsabilidad de un líder siempre es hacia su gente.  Por eso, en muchas ocasiones los managers no pueden ser líderes, porque centran su responsabilidad hacia los números, sin darse cuenta que centrándose en la gente, los números también vendrán. Es la labor de un líder que todas sus personas tengan en balance las 4 sustancias de las que hablamos.

Se dedican muchas páginas a hablar sobre construir confianza y sobre como solo sentimos confianza hacia otros humanos, confianza para seguir las reglas y también para saber cuándo romperlas.  Cuando hay una cultura exitosa, todos sus miembros se sienten dentro de ese Círculo de Seguridad y tienen confianza plena los unos en los otros.

El tema de la abstracción me pareció clave.  Este es un problema que sufren con mayor facilidad las compañías grandes.   Tiene que ver con la distancia física que existe entre las personas que toman decisiones, quienes trabajan para ellos y quienes compran sus productos.  Entre más grande sea esa distancia, más abstractos son. Se convierten en números y cuando un líder analiza números y no personas, corre el peligro de volverse inhumano en sus decisiones.   De ahí la importancia de empoderar a los mandos medios, para que velen por su gente y así eliminar en algo esta abstracción. Una forma de abstracción es la virtual. El autor se refiere a que no podemos construir cultura, construir confianza y seguridad de forma digital, esta solo se construyen a través de la interacción.

Retomando otro de los temas del libro anterior, Simon Sinek habla de la importancia del propósito en las compañías.  Pues el dinero también es una abstracción, cuando trabajamos por dinero podemos perder el interés, el compromiso, pero si trabajamos por un propósito más grande que nosotros es mucho más probable que nos mantengamos enganchados.   Al igual que en Culture Code, se resalta la importancia de los procesos de contratación, nunca debería ser fácil entrar a una cultura exitosa, los procesos de reclutamiento deben ser exhaustivos para garantizar el culture fit.

Uno a uno Simon va tocando los mismos temas que habla Coyle.  Dedica varios capítulos a hablar de la vulnerabilidad e incluso hay algunos estudios científicos que se analizan en ambos libros.  Desde perspectivas distintas, pero con conclusiones similares.

Otra de las curiosidades del libro es que Sinek pone en el papel todos sus conocimientos sobre antropología, dedicando muchísimas páginas al análisis de los distintos tipos de trabajadores de acuerdo con la generación a la que pertenecen.  Incluso el libro tiene un apéndice adicional, solo presente en las últimas ediciones dedicado 100% a los millenials.

Al igual que con el primer libro, si de este tuviera que rescatar un único concepto, sería la humanidad. La única forma de construir una cultura exitosa es sabiéndonos humanos, tratándonos como humanos y poniendo siempre a la persona primero. Lo demás, vendrá por añadidura.

El post de hoy es bastante más largo que lo habitual pero espero que sea muy provechoso. Nos leemos en una semana.

¡Abrazo! Lucía

 

32 - 16 octubre 2018.