A More Beautiful Question

A More Beautiful Question es un libro de Warren Berger que habla del poder de las preguntas para inspirar ideas exitosas.  Empecé a considerar esta idea de la importancia de las preguntas con la certificación de coaching que hice el año pasado. Antes de eso debo confesar que las preguntas me molestaban un poco, esta idea de sentirme cuestionada me hacía sentir incómoda.  Claramente, eso ha cambiado muchísimo.

Este libro está dividido en 5 capítulos: El poder de las preguntas, Por qué dejamos de cuestionar, El por  qué / qué pasaría si… y el cómo de la innovación (a este método le voy a dedicar un blog post completo durante este mes), Preguntas para el negocio y Preguntas para la vida.

Voy a empezar diciendo que este libro me gustó mucho, aunque es teórico (que tienden a ser algo más aburridos), el libro está cargado de ejemplos, es súper explicativo y lo recomiendo muchísimo si este es un tema que les interesa.  Les cuento algunos highlights.

La tesis principal del libro es como las preguntas y la innovación están directamente relacionadas.  El libro busca re - enseñarnos cómo formular preguntas y cómo convivir con ellas para encontrar respuestas que nos lleven a las ideas novedosas.

Muchas veces, como adultos, perdemos el sentido de la curiosidad, cuando en realidad cuando somos niños preguntar es tan natural como respirar.  Para las mentes inquisitivas es mucho más fácil identificar ideas frescas e innovadoras.

El libro habla mucho del papel de la educación, sobre cómo las preguntas en nuestro sistema educativo son interpretadas como un reto a la autoridad y por eso, dejamos de preguntar.   Últimamente he estado pensando y hablando mucho de esto, que importante hablar y tomar acción sobre la forma en cómo estamos educando y nos estamos educando a nosotros mismos.

Las preguntas son el motor del intelecto y las personas acostumbradas a cuestionar están muy cómodas en su propia “ignorancia”.  Esto es muy interesante, porque no saber siempre es visto como malo cuando en realidad, lo que sabe una persona comparado con el conocimiento en general, siempre va a ser menor, siempre va a haber más por aprender (a mí me parece tan emocionante esto)

Las preguntas son muy importantes pues cuando nosotros somos quienes tomamos la iniciativa de formularlas automáticamente lo transformamos en ownership y las respuestas que vengan y las posibilidades que traigan serán nuestras.

Preguntar se convirtió en un asunto de valientes porque el miedo es el mayor enemigo de la curiosidad.  Por eso es tan importante cambiar el paradigma evaluador del sistema educativo y volver a las preguntas, sin miedo, más bien con emoción del mundo de posibilidades que nos abren.

Cuando una compañía nace de una pregunta, y su accionar se convierte en encontrar su respuesta (s) esa es una compañía que automáticamente nace con sentido de propósito, ¡se imaginan lo importante?  Una de las preguntas que el autor propone para la innovación es que constantemente nos preguntemos, ¿qué pasaría si el dinero no fuera un problema? Para que la creación venga desde ahí, sin límites.

El autor propone como uno de los mejores métodos para propiciar la curiosidad es exponernos a la mayor cantidad de ideas posible, explorar la mayor cantidad de puntos de vista (¡hola perspectiva!) y escuchar, dejarnos inspirar y aprender de otras personas.

Me pareció súper importante que el autor habla de que para adoptar este “modo de vida” en el que nos acostumbramos a cuestionar, tenemos que estar muy cómodos con la idea de que no todo lo vamos a saber, con toda seguridad nos van a faltar respuestas y eso está bien.   Es parte del viaje curioso en el que aprendemos e innovamos.

Todo el mes vamos a hablar del poder de las preguntas, los invito a enviarme las suyas si es que las tienen

¡Abrazo! Lucía

46 - 5 de febrero 2019.