La felicidad es un círculo virtuoso

 

Hoy cerramos los blog posts de noviembre, mes que le dedicamos a la felicidad y quiero que este post sea inspirador y que logre sacarle una sonrisa a quien lo lea.  Me cuentan si lo logro.

Para escribirlo, voy a usar material de autoras que han hablado de la felicidad.  Y aprovecho para recordarles que el libro de este mes fue The Happiness Advantage, de Shawn Achor, que habla sobre cómo la felicidad es precursora del éxito en el trabajo y en la vida.  Encuentran el book review aquí.

Dice Gretchen Rubin, en su libro The Happiness Project que el primer paso hacia la felicidad es identificar aquello que nos hace felices así como lo que nos genera los sentimientos contrarios: culpa, aburrimiento, ansiedad, enojo.  Y cuando los tenemos identificados, procuramos hacer más de lo primero y menos de lo segundo. Fácil ¿no? Por alguna razón, a veces, estas cosas tan sencillas se nos olvidan, por eso vengo a recordárselos :)

La felicidad es un círculo virtuoso.   Los estudios han demostrado que estar feliz aumenta la energía, cuando tenemos más energía se nos hace más fácil involucrarnos en actividades que aumentan la felicidad.  Cuando estamos felices y energizados, aumenta nuestra autoestima. Y así, el círculo se repite. Cuando estamos cansados por el contrario, incluso las actividades que nos hacen felices pierden su poder.  De ahí la importancia de un buen descanso.

También, de acuerdo con Gretchen Rubin, hay un estudio que dice que divertirse de forma regular es un factor clave para llevar una vida feliz.  Que las personas que se divierten tienen 20 veces más posibilidades de tener una vida feliz. Así es que ya saben, jugar más tiene que ser una prioridad.  


 

Ya lo hablamos en alguno de mis posts de Instagram, pero en caso de que no lo hayan visto, se los repito: los amigos son una de las fuentes más importantes de felicidad.  En general los vínculos sociales, sabernos acompañados y parte de un grupo es importantísimo para nuestra felicidad.

Mientras escribo esto me doy cuenta de que durante este mes de Noviembre hice muchas cosas que me hacen feliz y que al mismo tiempo alcancé otro montón de cosas que eran importantes para mí, aquí un resumen:  viajé, conocí lugares nuevos, pasé tiempo de calidad con mis amigos y familia, empecé 2 libros nuevos buenísimos y me terminé otro, terminé un proyecto que me había propuesto y ahora soy business coach certificada, clientes nuevos con proyectos lindísimos se unieron a las sesiones de perspectiva, le pedí al universo un trabajo que me diera estabilidad económica y tiempo para seguir desarrollando este proyecto y ayer me lo dieron.   Ahora, no todo es color de rosa, también hubo momentos no felices, como todo en la vida, y esto me recuerda un tip más que aprendí de Shawn Achor:

Fake it till you make it (Actuarlo hasta conseguirlo) no es solo un dicho, es una realidad.  Dice el autor que cuando sonreímos y fingimos felicidad (aunque realmente no lo estemos) eventualmente nuestro cerebro empieza a caer en el “engaño” y efectivamente liberar endorfinas y acabamos estando felices.  Se requiere poder mental, pero se puede. Así que piénsense felices y se sentirán felices.

Termino con una frase lindísima de Brené Brown: “Las lucecitas titilantes son la metáfora perfecta para la felicidad.  La felicidad no es constante, viene a nosotros por momentos (generalmente, momentos ordinarios). Creo que una vida feliz está hecha de momento felices que se juntan gracias a la confianza, la gratitud, la inspiración y la fe.”  

Así es que ya saben, sonrían, hagan cosas que les guste, llénense de momentos felices y amplíen el círculo virtuoso de la felicidad.

¡Abrazo! Lucía
 

38 - 27 noviembre 2018.