¿Qué es cultura empresarial?

 

Cultura empresarial es un tema que me apasiona.  De hecho, es de los que tenía definidos casi desde el lanzamiento del blog.  Al igual que gran parte del contenido que escribo aquí, esta pasión nace de mi experiencia laboral, de haber trabajado en culturas muy bien conformadas e inspiradoras y otras en formación.  Me gusta tanto, que me he dedicado a investigar cómo el marketing influye en una mejor cultura empresarial (las herramientas de mi taller de marca están pensadas para eso)

Durante el resto de octubre vamos a hablar y desmenuzar este tema tanto acá en el blog como en los posts de Instagram.  Cambié un poquito el orden habitual y no estoy empezando el tema con un book review porque me faltan unas cuantas páginas para terminar de leer uno de los 2 libros que les voy a comentar con referencia a este tema.  La próxima semana se viene un #BookReview en 2x1 donde analizo The Culture Code y Leaders Eat Last, ambos súper buenos libros.

Pero bueno, empecemos por el principio, definamos cultura empresarial.  El concepto de cultura, en su significado más amplio, está relacionado con grupos sociales y todo el conocimiento colectivo que caracteriza al grupo: su lenguaje, su forma de resolver problemas, su forma de actuar en el día a día.  Todas son conductas aprendidas, posiblemente pasadas de generación en generación. Por lo general, la cultura se da por un hecho para sus miembros, es decir, no es algo de lo que necesariamente estén conscientes.

Las empresas también son grupos sociales donde pasamos gran parte de nuestros días compartiendo con otras personas.  Debido a esto, es de esperar que se conforme una cultura a lo interno de las mismas. En la medida en la que la construcción de la cultura haya sido premeditada, mejores serán sus resultados, pues es innegable que sus dinámicas impactarán fuertemente en la experiencia de quienes interactúan con la compañía.  La cultura es una cuestión interna pero realmente afecta a todos quienes se relacionan con la empresa.

Antes de continuar, quiero  decir que obviamente la teoría estudia las grandes corporaciones.  Sin embargo, toda empresa - hasta las unipersonales - tienen la capacidad de construir una cultura que guíe su accionar.   Entonces, ya sea que trabajés dentro de una cultura organizacional bien conformada o estés creándola dentro de tu empresa, esta información es de valor.


 

La cultura empresarial es una parte integral del negocio.  De ella depende la satisfacción - y por ende productividad - de sus empleados.  En una cultura fuerte es mucho más fácil atraer talento y principalmente el talento correcto (el 30 de octubre desarrollaremos este tema en profundidad).  Cuando construimos una cultura que nos vuelve deseables como empresa, tenemos una ventaja competitiva. De hecho en la actualidad se habla mucho del término employers brand, que se refiere a cómo las compañías construyen y comunican esta cultura para volverse deseables en el mercado laboral. (aplican aquí todos los principios del mercadeo, si no cumplimos lo que  prometemos rápidamente se nos cae el plan)

Construir una cultura tiene que ver con construir un estilo de vida.  Con realzar lo que es importante para la empresa y por ende, empoderar a sus empleados a tomar decisiones que estén alineadas con el propósito de la compañía.   Lo mejor de todo es que no se necesita dinero para construir una cultura, lo que sí se tiene que invertir es tiempo para promover el bienestar de los empleados y por ende el éxito de la empresa.

La cultura nos da una especie de marco teórico dentro del que compartimos las metas y los objetivos de la compañía, pero sobre todo la forma en la que nos desenvolvemos para trabajar, tomar decisiones, relacionarnos con otros y representar a la empresa.  Al final, no olvidemos que los primeros embajadores de una marca / una empresa deberían ser sus empleados. ¿Cuánto estamos invirtiendo para que así sea?

Y ojo que construir una cultura que haga felices a nuestros empleados muchas veces se interpreta como hacer fiestas, entregar comida o cerveza pero va mucho más allá de eso, lo que realmente hace felices a nuestros colaboradores pasa también por la forma en como trabaja nuestro cerebro.  De cada uno de esos aspectos importantes para construir cultura vamos a ir hablando durante el mes, así que manténganse atentos.

Una cultura fuerte se convierte en un norte para la toma de decisiones, en una fuerza empoderadora que guía a cada colaborador pero sobre todo es esa característica que hace que nuestra organización sea única, para bien o para mal, entonces ¿qué clase de cultura queremos construir? ¿cómo podemos mejorar una cultura que no está bien?  Cuéntenme qué les gustaría saber sobre este tema para asegurarme de desarrollarlo en los artículos que están por venir.

¡Abrazo! Lucía

 

31 - 9 octubre 2018.