Curriculum ganador en 5 pasos

Lo primero que quiero decir es que no necesitamos estar buscando trabajo para hacer nuestro curriculum y mantenerlo al día.  El CV es un buen ejercicio para pensar en el camino que llevamos y lo que hemos alcanzado. También nos sirve como carta de presentación para actividades extra curriculares adicionales al trabajo.

La segunda aclaración, es que yo no soy una experta en Recursos Humanos y que por lo tanto puede que haya detalles aquí que falten, pero decidí escribir sobre el tema porque por mucho tiempo fui hiring manager y el CV era clave en mi decisión a la hora de contratar.

Además hace algunos años hice un proceso de transición de carrera donde también aprendí lecciones valiosas. Así que les comparto mis consejos.

1. Esa hojita de papel es lo único que te representa frente a la persona que lo recibe y por ende es como tu carta de presentación.   Por lo tanto, los curriculums desordenados, feos, con faltas de ortografía o muy largos no pasan la prueba. Y mi pensamiento para descartarlos es el siguiente: si estás mandando el CV porque querés el trabajo y no le pusiste amor y empeño para que te representara de la mejor forma posible, cómo irán a ser los reportes en el día a día.  Posiblemente, también feos, desordenados y sin síntesis.

CV ganador en 5 pasos.jpg

2. Si me decís algo cautivante me lo leo todo, de lo contrario, puede que no llegue ni a la mitad.  Cuando abrís un proceso de contratación por lo general se reciben decenas de CVs (a veces cientos) y es imposible leer todos con detenimiento.  Entonces empezá tu CV con un párrafo que resuma quien sos y que le aportarías a la plaza. Es importante que este párrafo no sea aburrido, cliché y sin alma.  Este es el factor WOW de tu hoja de vida.

3. Otras cosas que vale la pena incluir: ya sé que me van a decir que son obvias, pero si les contara las cosas que ve uno en la calle.  Entonces, no olviden agregar: información de contacto - teléfono y correo- si su perfil de LinkedIn está al día también vale la pena incluirlo.  Educación relevante, idiomas y otras habilidades que sean de valor para la posición. Igualmente si han recibido cursos y capacitaciones adicionales a la educación formal vale la pena sumarlos como Desarrollo Profesional.  Esto habla de que te interesa seguir capacitándote y ser mejor profesional.

4. Cuando hablás de tu experiencia profesional empezá por la más reciente y de ahí hacia la más antigua.  Si has hecho muchísimas cosas, enumerá solo las que agregan valor al trabajo que estás aplicando. El CV no debería ser más largo de una página.

5. Por cada puesto que tuviste, no contés cuáles eran tus funciones, por lo general son mecánicas y se pueden aprender.  Contá cuáles fueron tus logros, esas cosas que te hicieron sentir orgulloso y que le aportaron valor a tu trabajo. Decilas en primera persona: logré, alcancé, cambié, etc.  Así seguramente los impresionás y van a querer que alcancés esos logros para su empresa también.

Finalmente, creo fielmente que para ser muy felices en el trabajo tenemos que buscar empresas con las que seamos compatibles, que hagamos fit con su cultura.  Si sos emprendedor o dueño de empresa, buscá tener claro cuál es ese perfil de persona que le agrega valor a tu negocio, más allá de lo profesional porque comparte los mismos valores de tu marca.   Y como profesionales, seamos exigentes en este sentido y busquemos empresas en las que podamos ser plenos, recordemos que pasaremos demasiadas horas ahí como para no ser felices.

*Comercial* adicional a las sesiones de perspectiva, ofrezco talleres de marca para que las empresas puedan definir su personalidad y construir a partir de ella una cultura enriquecedora para el negocio y sus empleados.  Si te interesa este servicio, escribime!


¡Abrazo! 
Lucía 

26 - 10 setiembre 2018.