Hábitos relevantes

El año pasado empecé con el hábito de escribir para este blog, religiosamente, un artículo todos los martes.  La semana pasada no escribí. Me senté a armar el artículo, sabía el tema que iba a desarrollar, escribí como cuatro párrafos pero no tenía ganas de seguir.  No lo estaba disfrutando. Entonces desistí.

Para una persona estructurada como yo, “fallar” así es un big deal.  No se parece a mí ni a lo que acostumbro hacer. Fue un ejercicio dejar ir.  Pude haber insistido, pude haber publicado un artículo con el que no me sentía satisfecha, pero decidí no hacerlo.  Decidí demostrarme a mí misma que no pasaba nada. Que está bien de vez en cuando no cumplir al 100%

Creo que cuando nos comprometemos con un hábito y entendemos su beneficio es mucho más difícil que lo dejemos tirado y que fallar una vez no define nada.  O al menos eso pasó esta semana con la escritura.

Escribir es una de esas cosas que no sabía que me gustaba hasta que empecé este proyecto.  Antes de tener el blog, lo único que escribía eran mails de trabajo. No solo es algo que disfruto sino que además hay un principio de accountability que me ayuda a mantenerlo, sé que todo lo que escribo hay alguien más que lo lee.  Además hay un espacio en mi calendario dedicado a escribir. Por eso, lo de la semana pasada es raro. Pero sirvió de aprendizaje para soltar. Para salirme de mis moldes aunque sea un momentito y después volver a la normalidad.


Otra herramienta útil para apegarnos a los hábitos es trackearlos, es decir llevar un control de los mismos.  En mi caso, ese control ocurre de varias formas. La más sencilla es que todos los artículos están numerados y ver ese numerito crecer semana con semana me provoca una satisfacción enorme. Entonces, ver el número crecer, tener personas que leen los artículos y tener un día fijo para publicar son todos pequeños trucos que me ayudan a mantener este hábito constante.

Si pienso en otros de mis hábitos, la lectura por ejemplo, puede que los motivadores sean otros pero también hay pequeñas cosas que me empujan a seguir haciéndolo con constancia.  Como hablamos el otro día de distinciones, en este caso algo que en definitiva me ayuda es ser una finisher, todo lo que empiezo lo que tengo que terminar, después la meta de los 24 libros y por supuesto el compromiso de publicarles book reviews, todos me ayudan a mantener el hábito vivo siempre.

Claro, los ejemplos que les estoy poniendo son de hábitos que me encantan, por eso los cumplo.  Tal vez esa es la lección más importante que he aprendido con respecto a este tema, es CLAVE que adoptemos hábitos que sean relevantes para nosotros, ese será siempre el mayor motivador para cumplirlos.   La semana que sigue empezamos tema nuevo, y vieran lo que me emociona!! Nos leemos en la próxima. Abrazo

61 - 28 de mayo 2019.