4 hacks de productividad para lograr todo en la lista de pendientes

La semana pasada les dije que en agosto iba a hablar sobre storytelling, y tengo ideas maravillosas e invitados espectaculares para hablar del tema.  De hecho me estoy leyendo un libro de Seth Godin sobre el que ya les quiero escribir. Contar historias en un temazo, pero el universo quiere que les hable de otra cosa, me está bombardeando por doquier y yo no puedo hacer más que escucharlo, aceptar y fluir. 

Por eso hoy, en lugar de hablar de storytelling, vamos a hablar de productividad. Pero para que no se sientan full engañados, les voy a contar porqué este cambio abrupto de tema. Entonces, antes de hablar de productividad (en un intento de recordarme los trucos a mí misma) historias del universo con Lucía Rodríguez. :P

Hace unas pocas semanas descubrí que extrañaba el rush del corporativo, las llamé en el post con el recuento de los 10 años las “responsabilidades grandes”.  Decidí que iba a volver a entregarle mi alma a la corporación que la quisiera pero el universo tenía otros planes. Desde que lo dije en voz alta, lo único que ha hecho es tirarme reuniones increíbles con solicitudes de propuestas que hasta me cuesta creer. Tengo una lista de proyectos futuros que me emociona de-ma-sia-do.  Y que significa que me seguiré concentrando en desarrollar mi negocio, al menos por el momento. 

Con lo que no estaba contando era con que esa lista de pendientes inesperados cayera, y estaba aquí en mi oasis de paz, entregada al fin de cuatrimestre de mis estudiantes y preparando celebraciones varias para mi mamá, que celebra el día de la madre y el cumpleaños todo en la misma semana. 

Pues cuento largo corto, hoy me di cuenta que VOY TARDE y que si no me organizo de manera ejemplar y sigo mis planes al pie de la letra, no lo voy a lograr.  Entonces en la mañana dije tengo que retomar el tema de la productividad (que además será un tema central del cierre - inicio de año, pero de esas noticias les hablo otro día)

Bueno, pues como tengo que ser productiva, ando súper dispersa (¿lo notan?) pero el universo lo sabe y me sigue enviando señales.  Estaba frente a mi compu con la página en blanco de la propuesta que tengo que enviar mañana en la mañana pero que mi cerebro se niega a escribir a esta hora cuando, obvio, recurrí a la técnica número uno de la procrastinación, Instagram.  Ahí encontré a una influencer gringa que habla de lifestyle y vida saludable hablando de productividad y organización del tiempo. Señal recibida. 

Cambié entonces de distracción y me fui a leer los artículos que me mandó tía Flora hoy (mi tía me manda links a artículos interesantes todos los días y, a veces, esas lecturas inspiran estos posts, como aquí) . Elegí abrir uno de Darious Foroux que se llama ¿Cómo seguir si no sabés que sigue? Y ajá, adivinaron también habla de productividad. 


Entonces como mi cerebro se negaba a hacer la propuesta, pensé: voy a hacer mi lista de pendientes para mañana, me levanto mega temprano y resuelvo a primera hora.  Pero guess what, ahora solo podía pensar en escribir este artículo sobre productividad. Y en vez de redactarlo a las 6 am como indica mi lista, lo escribo ahora lunes 12 de agosto a las 23:41 y pienso que mañana tendré una hora extra que dedicarle a la propuesta de mi cliente potencial, así que todos ganamos. 

Ocho párrafos y 580 palabras después, acá están los tips de productividad que más me funcionan y que pienso poner en práctica mañana y toda la semana para lograrlo. 

1. Escribir los pendientes la noche antes. 

Este básicamente me sirve por dos razones.  La primera, ahorro tiempo en la mañana porque ya sé exactamente qué tengo que hacer apenas me levanto.  Cuando necesito tomar medidas extremas y llevarlo al siguiente nivel, le asigno incluso espacios de tiempo a cada pendiente (más sobre esto en el punto 2).  La segunda razón por la que me sirve es porque como me voy a dormir teniendo claro lo que tengo que hacer al día siguiente, mi cerebro trabaja mientras duermo y amanezco con claridad e ideas súper buenas para resolver los pendientes en cuestión. 

2. Competir contra mí misma.

Este me parece divertido y me ayuda muchísimo a enfocarme.  Básicamente antes de empezar un pendiente me digo a mí misma “ok, lo tenés que terminar en XX minutos o menos” y con tal de ganarme a mí, me enfoco y lo logro.  Para esta uso la técnica de los pomodoros* y los mido con un app que se llama Flat Tomato.

3. Si estoy bloqueada, lo dejo ir. 

Si trato de hacer un pendiente y mi cerebro se niega, no insisto.  Lo dejo “en remojo” y sigo con la siguiente cosa en la lista. Cuando mi cerebro está listo, las ideas van a fluir. 

4. Priorizar. 

Para categorizar de lo más importante a lo menos importante tengo 2 criterios.  Por un lado cuáles son actividades cuyo retorno me va a dar frutos importantes (aka enviar propuestas de proyectos) y por otro, cuáles son pendientes fáciles que en corto tiempo puedo sacar de la lista y que me van a dar esa satisfacción y paz mental que da tachar.  

Espero que estas técnicas les sirvan y si tienen otras, porfa compártanlas en los comentarios y así aprendemos todos.

Abrazo, Lucía

72 - 13 de agosto de 2019.

Hace como un año había escrito otro post sobre manejo del tiempo que pueden leer aquí.

*Sobre la técnica de los pomodoros:  Es una técnica que consiste en separar el trabajo en períodos cortos de tiempo y de extrema productividad.  Un pomodoro dura aproximadamente 20 minutos y entre un intervalo y otro uno puede hacer pequeños descansos. Descarguen un app, investiguen en Google, les juro que a mí me súper funciona.