Marca Personal - lo aprendido hasta ahora

 

Este es un tema apasionante, sobre el que he aprendido mucho sobre la marcha, haciendo todos los días. Cuando dejé la vida corporativa para ofrecer mis servicios, lo primero que hice fue tomar el curso de marca personal de Laura Montero.  Porque a pesar de que marketing es mi especialidad, no es lo mismo vender cosas que venderse a uno mismo. Es definitivamente más difícil ser vos el producto.

Entonces, hoy les voy a contar algunas lecciones y consejos que he aprendido sobre personal branding.   

Foto por: Adriana Ovares

Foto por: Adriana Ovares

 

Lo primero es que no necesitás vender tus servicios como profesional independiente para crearte una marca.  Con las redes sociales, todos somos comunicadores y vale la pena tener claro quien sos y cuál es tu mensaje.   Incluso cuando tenés un trabajo corporativo, si hay cosas que disfrutás más hacer o sos muy bueno haciendo y sos hábil comunicándolo pueden aparecer más oportunidades haciendo lo que más te gusta.

Crear una marca personal tiene que ver con entenderte a vos mismo como una marca comercial.  Es decir, tener muy clara la definición de cómo te ves, cuál es tu mensaje, qué es importante para vos, qué es lo que podés ofrecer a los demás y cómo sos consistente ofreciéndolo una y otra vez hasta lograr crear reconocimiento y recordación de tu público, que consume la información que le ofrecés y de alguna forma se comunica con vos.

Cuando estaba escribiendo mi marca, cómo me iba a definir, qué valores quería representar, cómo me iba a expresar, era muy importante para mi que cuando la gente que ya me conocía lo leyera, sintiera que efectivamente estaba hablando conmigo, quería ser auténtica y transparente, no que en persona fuera una y en digital otra.  La única diferencia es que en digital no digo malas palabras :P

Mostrarte, mostrar tus valores y lo que es importante para vos es clave.  Así es como atraés personas con tus mismos intereses, que quieran consumir tu contenido y tus servicios (si es que los tenés).  Cuando sos auténtico y hablás de las cosas que te apasionan, la gente ve en vos cosas que a veces ni siquiera vos ves. Y así, del feedback de tu audiencia hasta pueden nacer nuevos productos y servicios.

Recordá que en una marca personal vos sos la cara de tu negocio, pero no podés hablar solo de negocios.  Vender es importante pero conectar lo es más. Y conectar solo es posible cuando lo hacés desde lo personal.  Mostrar algo de tu vida fuera de lo laboral también es muy importante.

Esto es clave porque conforme más te conoce tu audiencia, más seguro estás de que quieren tu contenido.  Al final no somos billete de $100, para caerle bien a cualquiera. No somos para todo el mundo y eso está bien.  Lo mejor que te puede pasar es tener una comunidad enganchada, que se interesa por vos y por lo que tenés que decir.  

Una marca se construye todos los días, igual que con las marcas comerciales cuando escuchás un nombre o ves su logo sabés si podés confiar en esa marca.   Como ya les había contado en algún otro momento, para mi Lysol es sinónimo de limpieza libre de gérmenes y es lo único que compro. Con tu marca es igual, querés convertirte en sinónimo de algo con lo que tu gente se identifique, y no te cambie por nada.

La marca personal se construye en digital, en las redes y tu página, que son las que te permiten llegar a más personas, pero sobre todo se construye en persona.  Conociendo y conectando con colegas, clientes, personas de la industria. El networking es clave para construir tu marca.

Y finalmente recordá, que más allá de lo comercial, para las marcas también es clave añadir valor a las personas. Vos, ¿cómo añadís valor?

¡Abrazo! 

Lucía

 

27 - 17 setiembre 2018.