Storytelling 101

Tengo rato de querer escribir sobre este tema del que no me considero experta pero sí muy fan.   En este post introductorio les voy a contar lo que es el storytelling desde mi #perspectiva y en las semanas siguientes hablaremos de lo que aprendí leyendo a Seth Godin y también aprenderemos de alguien que sabe mucho más que yo: Ele Hütt

Empiezo por compartirles lo que sé.  Partamos del hecho de que el consumidor de hoy en día es mucho más educado y tiene todas las herramientas disponibles para tomar decisiones de compra, lo que hace la labor de marketing mucho más retadora (y divertida, y emocionante, y auténtica).  Por esa razón es que cada vez toma más relevancia el marketing de contenidos, que no es otra cosa que generar contenido que sea relevante para el consumidor, desde un lugar de servicio, que ayude a crear relaciones que eventualmente pueden terminar en venta. 

Cuando consumimos contenido, buscamos conexión.  Siempre les digo a mis estudiantes y clientes que para una marca lo más fácil es crear esos puentes con el consumidor humanizándose, poniéndose a su nivel.  Nos identificamos con nuestros pares y somos bastante capaces de discernir las historias auténticas de las mentiras. Creo que esta es una las características más importantes de los consumidores de hoy. 

Las historias son casi tan antiguas como la humanidad.  De hecho, en tiempos antiguos los que contaban las mejores historias tenían privilegios dentro de su grupo social.  Hoy en día pasa lo mismo, los que sean capaces de cautivarnos con sus historias tendrán nuestra atención. Y tener la atención de los consumidores en esta época de exceso de información es el verdadero privilegio. 


Yo aquí no les voy a dar tips para escribir sus historias, pero sí les voy a hablar de mis historias favoritas y de cómo al igual que me pasa con el marketing, veo storytelling (del bueno y del malo) en todas partes.  Las historias son tan omnipresentes que a veces nos las contamos a nosotros mismos, nos auto cuentiamos (para bien y para mal) sin ni siquiera darnos cuenta. 

Las marcas, cuando nos cuentan historias poderosas tienen la capacidad / posibilidad de crear un vínculo emocional con nosotros.  Y esos vínculos construyen lealtad, que es la meta última de toda marca con sus consumidores. Las historias y el marketing tienen mucho en común, pues al tener al consumidor en el centro tienen que resolver cómo interactuar con él para ser relevantes y capturar su atención.  

Las experiencias y las historias también están conectadas.  Cuando una marca nos cuenta una historia, nos tiene que entregar una experiencia que construya sobre la misma.   Historias y experiencias tienen que ser consecuentes para ser creíbles. 

Los homo sapiens como especie, somos adictos a las historias, son fundamentales para nuestra comunicación.  Por eso, todos tenemos la capacidad de contar historias y depende de nosotros, como mercadólogos y como humanos, ejercitar ese músculo y llenar este planeta de historias maravillosas que valga la pena contar, escuchar, creer y conectar.  

Estén atentos al contenido de este mes porque de verdad es un tema maravilloso.  Abrazo! Lucía

74 - 3 de setiembre 2019.